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UN DÍA CON NIÑOS EN LISBOA
Los niños necesitan experiencias estimulantes durante su desarrollo. Comprender la diversidad cultural, aumentar su visión del mundo, desarrollar la creatividad y el gusto por sabores y olores diferentes son algunos de los beneficios de pasear en familia.
Y no necesitamos coger un vuelo de 10 horas para disfrutar de la riqueza cultural, ambientes diferentes y comidas nuevas.
Lisboa tiene tanto de histórico como moderno y en un día podemos ver un poco de cada, manteniendo a los niños entusiasmados. En las próximas líneas vas a encontrar lugares que no puedes perder.
Rossio

Empezamos con un pequeño paseo por Rossio.
En realidad, esta plaza se llama Praça D. Pedro IV y tiene una leyenda urbana relacionada con la estatua de 27 metros que está en el centro de toda la acción. Se dice que la estatua es de un emperador de México, a juzgar por los rasgos físicos que son muy diferentes. La plaza no tenía estatua, sólo el pedestal, y los gobernadores presionados por el pueblo cambiaron la estatua con las prisas y los lisboetas estaban felices pensando que era D. Pedro IV, que no se ve muy bien allí arriba.
En esta plaza se hacían corridas de toros y era un lugar muy popular. Observad el Teatro Dona Maria II.
Alfama

Es el más antiguo barrio lisboeta y está repleto de lugares bonitos e imperdibles para quien visita Lisboa.
Encontrarás memorias de un pasado muy bien preservado que sobrevivió al terremoto de 1755. Callejones y calles estrechas invitan a prescindir del mapa y recorrer toda el área guiados por el instinto.
Alfama tiene dos miradores, el de Santa Luzia y el de Santo Estevão, que dejarán a toda la familia agradablemente sorprendida con la vista.
Castelo de São Jorge

¿A qué niño (y adulto) no les gusta un castillo? Especialmente si mantiene intacta su muralla y está en la cumbre de una colina con vista para los típicos tejados y el río Tajo.
Este castillo árabe tiene cerca de 400 años y todavía se mantiene como el mejor lugar para observar la ciudad, con gorriones, pavos y muchos turistas haciéndole compañía.
Mosteiro dos Jerónimos

El esplendor del edificio es su gran atracción. Necesitamos una tarde para visitar bien su interior. Esta vez sólo observamos la fachada y parte de los jardines donde podemos observar la decoración marina dedicada a todo el monumento.
Un juego divertido para los niños es descubrir dónde están los objetos marinos en las paredes, claustros y columnas: cuerdas, anclas, corales, velas, monstruos, etc.
Torre de Belém

Belém es conocido como el barrio histórico de la Era de los Descubrimientos portugueses. Sólo la palabra descubrimientos ya anima la curiosidad de los más pequeños.
Vasco da Gama y otros exploradores partieron para sus viajes en carabelas desde Belém. Estos eventos han sido celebrados con enormes monumentos y algunos museos en esta zona.
Construida en 1515, la Torre de Belém es una fortaleza patrimonio mundial de la UNESCO, fue utilizada como alcázar y como puerta de entrada ceremonial de Lisboa.
Seréis recompensados con una vista espectacular del río desde la terraza de la Torre de Belém. Especialmente al final de la tarde.
Padrão dos Descobrimentos

Reservad algún tiempo para admirar el Padrão dos Descobrimentos, que tiene la forma de una carabela, en la ruta natural a lo largo del paseo hasta la Torre de Belém. Este imponente homenaje a los exploradores portugueses tiene casi 60 metros de altura.
Este castillo árabe tiene cerca de 400 años y todavía se mantiene como el mejor lugar para observar la ciudad, con gorriones, pavos y muchos turistas haciéndole compañía.
Pastéis de Belém

Estamos en Belém y acabamos el día de la mejor forma: probando un pastel de Belém en el lugar más emblemático de la ciudad. Los pasteles son conocidos en todo el país, pero probarlos donde han nacido tiene otro sabor, más auténtico.
Las puertas de entrada estrechas no nos dejan adivinar la dimensión interior.
Al inicio del siglo XIX en Belém, cerca del Mosteiro dos Jerónimos, había una fábrica de caña de azúcar. Como resultado de la Revolución Liberal de 1820, todos los monasterios de Portugal habían cerrado en 1834.
Intentando sobrevivir, alguien de este monasterio empezó a vender en este lugar dulces que deprisa se llamaron Pastéis de Belém y la fábrica de caña de azúcar se convirtió en una pastelería.
En esa época, Belém estaba lejos de la ciudad de Lisboa y la ruta se hacía en barcos de vapor. Sin embargo, la grandeza del Mosteiro dos Jerónimos y de la Torre de Belém encantaron visitantes que rápidamente se acostumbraron a saborear los deliciosos pasteles del monasterio.
Hasta hoy la receta secreta sigue siendo la misma, lo dicen los propietarios.
PARQUE DAS NAÇÕES - TELECABINE

Con la llegada de la noche, vamos hacia la zona moderna de Lisboa, el Parque das Nações.
Repleto de edificios modernos, esta zona fue renovada en 1998 para la EXPO98.
El parque está situado a la orilla del río, tiene muchas atracciones y varios tipos de animación. Aquí está instalado un teleférico que recorre todo el parque de norte a sur y donde se tiene una perspectiva panorámica. A los niños les encanta y es ideal para terminar el día en Lisboa con los mejores recuerdos.
¡Buen paseo!
SOBRE SAMANTA DUARTE
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Blogger, creadora de contenido, se formó en Marketing de Turismo, es una mamá gallina y piloto en las horas (poco) libres. Ha vivido en Londres y Doha, ciudades donde tiene fantásticas memorias. Ya ha visitado cerca de 40 países sola. Ahora los viajes son siempre en familia y deja sus relatos en el blog Onde andam os Duarte? Soñadora, amante de gastronomía, viajera audaz y siempre con las maletas listas para visitar un nuevo lugar. ¡Buen viaje! |









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